LA MAQUINA DE LOS ABRAZOS


  
De qué se trata la ciudad si acaso no fuera la máquina de los abrazos?
Qué es mi hogar si no puede apretarme, calmarme y redimirme?
-         Juan C Apolo

Este escrito está pensado para acompañar la extensa producción del semestre de los cursos del Taller.
Hay que aclarar que el mismo está descansando en varias cosas.
Primero, en que las afirmaciones que podamos hacer  aquí son relativas, ya que el contundente devenir de los cursos son preguntas y respuestas de sí mismo, clara y responsablemente.
Además, nada que se escriba en clave de prólogo podrá hablar de lo trabajado mejor que los propios resultados.
Segundo, se descansa en que el curso desarrolla y transita los aprendizajes en una clara clave epistémica, de objetivos claros, consistentes, y a partir de postulados  igualmente sólidos.
Entonces, en la tranquilidad de esa buena práctica cotidiana y reconociendo el rango discursivo que los cursos se plantean, sin interceder en alcances, cuestionamientos metodológicos ni nada, esta idea de acompañamiento escrito se permite sólo distraer el foco acertado del trabajo, para introducir una clave reflexiva y comprometida que apoye la conciencia profunda del valor de la decisiones y apuntale la inteligencia operativa  de estos ejercicios tan lúcidamente instrumentales.
Finalmente, y como el Taller sostiene, la inteligencia proyectual se consolida en aquella doble formación simultánea: la que desarrolla lucidez sobre la realidad y comprensión de los problemas y la que aporta mayor comprensión de los instrumentos prácticos del proyecto y la destreza y pertinencia en su aplicación.


                                                                                                                  

Disculpen por un momento que distraiga la energía fabulosa que ustedes provocan en el curso con tanto conocimiento y experiencias.
Disculpen, pero yo quiero invitarlos justo ahora, a ver y disfrutar una película hecha en el 2010.
Con qué sentido?
Querría compartir con ustedes la reflexión y el enriquecimiento que implica sensibilizarnos sobre algunos aspectos que, aun no siendo elaborados en el lenguaje de nuestra disciplina, sabremos interpretar con detenimiento y reflexionar sobre lo que entiendo imprescindiblemente complementario a todo este inspirado trabajo que vienen desarrollando.
Y voy a adelantar algún aspecto que entiendo pertinente.
Los cursos desarrollan una sostenida tarea de formación sobre la temática residencial, la unidad y la vivienda colectiva, enfocada y abordada a partir de algunos aspectos docentes que entendemos inteligentes y estratégicos.
El curso reconoce el constructo colectivo de viviendas como una expresión elocuente de la vida doméstica, de la intimidad en las unidades, de lo colectivo como territorio de intercambio y la ciudad como esfera externa , una extensión de sistemas que se inician en el rincón más íntimo, más intensamente mío.
Expresamente evita ser un trabajo inteligentemente sociológico, aunque en parte lo es.
Tampoco ser una interpretación intersubjetiva antropológica, aunque también lo es.
Las claves del curso son de naturaleza arquitectónica; profunda y comprometidamente ar-qui-tec-tó-ni-cas.
Esas claves, que devienen en sistemas de interconexión, de presiones, de flujos en materia dura de tectónica concreta, en espacios encadenados, preservan e impulsan proyectos de vida colectiva e individual.
Espacios, materias, luces sombras, caminos, llegadas, cobijos y vientres hogareños, tránsitos de búsquedas sobre una Proxemia consciente. Debidamente pautada en un organismo que se pretenda auténtico y consistente.
La película es una invitación y una excusa para entender en nueva clave, el valor de la vida en relación al espacio, al comportamiento de interacción, a reconocer que el mínimo consiente del desarrollo de la domesticidad cotidiana es parte del cobijo más entrañable. Que los sistemas de cosas, espacios y materia no hacen más que abrazarnos en el sentido más profundo de la existencia, la redención de la vida y la espiritualidad.

Todo un desafío básico y comprometido con el habitar que obliga a tomar conciencia de nuestra intuición, dar razón a nuestros impulsos y la responsabilidad de entender que habitar es mucho más que vivir; que residir es poca cosa y que, más allá de edificios, conjuntos y exploraciones, por último: mi casa es mi fuerte abrazo.





LA PROXEMICA* SEGÚN TEMPLE GRANDIN

Yo amo esta película. Disculpen lo prosaico. Creo que me ha ayudado a valorar el humanismo de mi disciplina, y en parte ayuda a redimir la técnica proyectual fría y consumista, entendiendo el valor de los dispositivos por su fin y no por su principio.
Esta fantástica historia, narrada por su Director Mick Jackson, abre nuestra reflexión hacia diversos ámbitos.
- Y hacia cuál de ellos discurrir?
- Hacia la tesonera actitud de alguien inicialmente despreciado como incapaz, culturalmente segregado y no interpretado?
- Al reconocimiento de que los hábitos hacen a la mayoría de los comportamientos humanos y que raramente la realidad se deshace de los prejuicios y sólo una mente brillante desata nuevos caminos?
- Podríamos reconocer que el extrañamiento como mecanismo de innovación o análisis constituye uno de los instrumentos más hábiles para romper las inercias culturales y esos prejuicios.
-Tal vez dentro del autismo que carga el personaje y sus inventos sensacionales para superar la relación con el mundo, podamos encontrarnos con los aspectos más básicos de la Proxemia aplicada, el lenguaje de los espacios compartidos, la relación del hombre con su espacio, la intimidad y el ser público.
De última, otra mirada sobre nuestro gran objetivo en el trabajo de este semestre.
Una contribución a entender y ejercer la arquitectura y la ciudad cómo engranajes de la más efectiva máquina de abrazar.

  



NOTAS

*Proxémica.
“La proxémica es el estudio del uso y percepción del espacio social y personal.
Se conoce como proxémica la parte de la semiótica (ciencia que estudia el sistema de signos empleado en la comunicación), que está dedicada al estudio de la organización del espacio en la comunicación a través de las relaciones de proximidad, de alejamiento, etc. entre las personas y los objetos durante la interacción, las posturas adoptadas y la existencia o ausencia de contacto físico.”
La proxémica dice que los individuos somos capaces de identificar con claridad los principios no escritos de nuestros vínculos. Estos se califican en función del espacio  que permitimos y en virtud de nuestra sensibilidad y concepción de los roles eventuales que se desarrollan en las distintas escenas de la vida
La tensión que describe la ciencia desde los espacios públicos a los espacios de intimidad está fijada por cuestiones culturales y socio-sicologicas que dependen de las distintas sociedades y culturas, pudiendo identificar en los entramados sociales y las situaciones cotidianas los aspectos identificadores de distintos grupos. Por ejemplo, la cultura latina tiende a manejar una mayor proximidad en los círculos sociales e íntimos que la cultura sajona.


TEMPLE GRANDIN
“Temple Grandin nació en Boston en 1947. Con tan sólo dos años se le diagnosticó daño cerebral y un año más tarde autismo. Aún así su madre la llevó a una escuela primaria y, por consejo de un doctor, completó su educación con un logopeda que pasaba horas jugando con Temple. No comenzó a hablar hasta los cuatro años y comenzar así su verdadero progreso.
Con 16 años hizo su primera visita a la granja de unos familiares en Arizona. Allí se percató de cómo el veterinario que venía a atender a las vacas, cuando quería tranquilizarlas, utilizaba un mecanismo compuesto de dos placas metálicas que las presionaban levemente por los laterales consiguiendo calmarlas.
Eso le dio la idea de crear un mecanismo similar para poder combatir su hipersensibilidad que, por su incapacidad de tener contacto físico, no podía combatirla mediante un abrazo. Así nació la máquina de dar abrazos.
Tras finalizar el verano, Temple Grandin entró en un colegio en Hampshire y comenzó a utilizar su invento en sí misma. Pese a que los psicólogos del colegio y varios profesores intentaron confiscarlo, su profesora de ciencias alentó a Temple para que intentara determinar por qué la máquina de dar abrazos le ayudaba a calmar su ansiedad.
Tras terminar el instituto, entró en un colegio especializado en gente con sus problemas, y pocos años después fue a la universidad, donde se graduaría en psicología en 1970, especializándose años más tarde en el estudio del comportamiento de los animales.
A día de hoy son muchas las clínicas especializadas en personas con hipersensibilidad que utilizan la máquina inventada por Temple Grandin para calmar sus efectos. Un estudio en 1995 llevado a cabo por el centro de estudios de autismo de Oregón demostró que la máquina de abrazos reduce notablemente la tensión y la ansiedad.”


TEMPLE GRANDIN, la película




Temple Grandin es una película americana que transita una asombrosa experiencia sobre la sensibilidad de personas autistas, introduciendo, mas allá de la temática en sí, una reflexión inteligente sobre las lecturas del espacio, los objetos y sus usuarios. 

Esta película, que no es una ficción, sino una biografía de un personaje destacado de particulares aptitudes perceptivas, logra desentrañar parte de la sicología animal en base al estudio de sus hábitos  e impulsos. Temple transita una reflexión externa en la lectura de los tránsitos y flujos de usuarios mientras construye su propia máquina prosémica. Un aparato sanador de su propia intimidad y sicología. La película recorre la angustia del descubrimiento y la sanación en clave personal.
Temple Grandin es una película biográfica del año 2010 dirigida por Mick Jackson y protagonizada por Claire Danes, quien interpreta a Temple Grandin, una mujer autista que revolucionó las prácticas del manejo de animales en ranchos ganaderos y mataderos.

Detalles:
Pais:  USA
Lenguaje: Inglés
Fecha: 14 Octubre 2010
Locaciones: Austin Studios - 1901 E. 51st Street, Austin, Texas, USA
Coproducción : HBO Films, Ruby Films, Gerson Saines Productions
Tiempo: 107 min




EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE DEL PROYECTO

...En introductorio (curso de anteproyecto introductorio) se debería aprender a entender la diferencia entre proyectar y simplemente “hacer”, aunque, obvio, es el lugar donde se empieza a hacer.
En primero (curso de anteproyecto primer año)deberíamos enseñar a, una vez en la conciencia del “proyectar”, reconocer los instrumentos elementales, o básicos para manejar los problemas de arquitectura.. Es importante entender el concepto de instrumento y la concepción de “proyecto” como idea que transforma.
En segundo, sabido con más amplitud el concepto de “proyectar” y la básica rudimentaria dialéctica instrumental, deberíamos apuntar a un crecimiento en la complejidad de los problemas y fundamentalmente a entender la habilidad del manejo de los sistemas como habilidad organizativa y jerarquizadora de las partes componentes. Dando por sentado que la concepción de arquitectura, aún hoy, es eso, orden y materia.
En tercero, descontando el aprendizaje de lo anterior, es el momento de montar decididamente la faz más subjetiva e intensa del proyecto y su razón de ser. Entonces experimentar la reflexión de la dimensión pertinente del proyecto y todo el tránsito existencial-ideológico que trasunta y la puerta aun más intensa de la poética de la arquitectura.
En cuarto, se presume transitado el espectro trascendente del proyecto físico objetual y se intenta incluir al objeto en contextos de pares , hasta la dificultad urbana y todo el universo propio que implica, casi como extradisciplina.
En quinto año, y sólo por una razón de completamiento de la tan mentada visualización del arquitecto universal, nos metemos a especular con las escalas abstractas del manejo territorial, más como plataforma productiva y dotadora de sentido social (con su derivadas consecuentes) que como materia plástica pasible de arte y poesía, en el sentido más corriente...

POR AHORA

Por ahora, adhiero a una arquitectura fáctica, ética y poética. Donde sea y como sea.
Fáctica, porque cada vez más vinculo el hacer con la materia y la arquitectura con lo hecho.
Ëtica, porque existen valores que no podemos eludir, y me queda claro que no todo vale.
Poética, porque no me interesa otra forma de hacer en esta vida.
Todo lo mío es el resultado de la incapacidad de poder hacerlo.

PRINCIPIO

La esencia de las virtudes de cualquier Proyecto, está siempre vinculada a la precisión de éste, respecto a los problemas que se propone resolver.
El vínculo más directo entre el problema y su solución, resulta ser el desafío. (Cuanto más cerca, mejor!) Creo que esa proximidad (problema-solución) promueve, en todos los aspectos, la virtud.
Baso parte de esta reflexión, en una afirmación recurrente: entender un problema deviene básicamente en resolverlo.
He pensado estos años en que el arte de proyectar es el arte de resolver problemas (obvio), y en que la capacidad de hacerlo surge inequívocamente de la experiencia, la práctica y la capacidad vinculante del intelecto, la que distingue, clasifica, procesa, evalúa y decide.
Esta definición ensaya un núcleo del proceso proyectual, o al menos una forma genérica que supone que aprender a proyectar plantearía la adquisición de habilidades para identificar, entender y resolver...

APOLOGÍA DEL TALLER

Como sistema de pensamiento, como estructura policéntrica (en contraposición a lo piramidal).
 
El taller es, sin lugar a dudas, el modelo docente por excelencia en la enseñanza del proyecto. Esta operativa se manifiesta como la más hábil manera de producir las sinergias posibles en la didáctica que se ponga en práctica .
Promovería el Taller como un lugar de confluencia intelectual y creativa, transformando cada minuto de experiencia colectiva en un acto docente preciso y holístico; el Taller como el lugar donde cada día se reinstala la definición de la disciplina, donde se transgreden los límites y se confabula por un objetivo común, explícito, y trascendente.
Lo único que debiera ser inalterable en el Taller es la actitud docente en el rompimiento de las rutinas preestablecidas, la apertura de visiones y las innovaciones operativas.
Luego, todo es móvil. Todo está levemente controlado por un proceso precario de avances y propósitos presididos por una prédica constante de las convicciones relevantes, comprometidas y éticas.
Y una responsabilidad docente ligada íntimamente con la mirada colectiva.
En principio y sólo como guía de un comienzo, centraría la práctica docente del Taller en implantar los puntos básicos de reconocimiento de “una manera” de hacerlo. Luego, como forma resultante de la puesta en común de los principios movilizadores, abriría los conceptos descriptos en este ensayo a un colectivo formal, permeable, abierto, sin exclusiones ni primacías, que motorice un Proyecto Colectivo.
Referimos a un proyecto colectivo, vertical y ambicioso, que guíe la experiencia individual de cada integrante del taller (docentes y estudiantes), acompañado por planteos comunes en to-dos los cursos, y profundidades diferentes según cada uno.
Me propondría proteger al taller (como cátedra universitaria) de los avatares cotidianos de la arquitectura en la calle, de los corrillos editoriales, de las modas y tendencias. Provocaría el impulso liberador que es obligatorio como actitud universitaria, y remarcaría permanente-mente que el objetivo de la formación proyectual es construir un intelecto hábil y creativo que incluya la capacidad de transformación, siempre dispuesto a forzar los limites de la mate-ria, los limites de la profesión. Un individuo socialmente comprometido, libre y responsable que asuma el rol que la cultura y la sociedad le depositan.

POÉTICA

Hablar de poética en la arquitectura suele traernos dificultades.
Suele confundirse la poesía del relato con la poesia de la obra.
La poesía en la arquitectura es inherente, indescriptible, exclusivamente perceptiva, y como tal una mezcla de sensaciones intranferible.
Como cualquier relato, la verdad radica fuera de él y el mismo ensaya solamente una mirada.
Pero aun asi, disfruto hablar poéticamente de la arquitectura, sabiendo y creyendo que el relato descubre y comunica lo que, por obvio, no sería necesario.

PROYECTAMOS ARQUITECTURA O ARQUITECTURIZAMOS PROYECTOS?

Esta pregunta surgió durante una reflexión muchos más amplia, en el desarrollo de la tesina de Taller.
Me ronda en la cabeza más allá del juego de palabras.
Creo que en esa dicotómica cuestión está una nueva visión de lo que entiendo deberíamos procurar instalar.
Instalar una actitud necesariamente diferente respecto a la genética de la práctica proyectual de arquitectura.
Genética de la práctica, algo como el reconocimiento de los episthemes básicos y operativos del proyecto. PERO NO para proteger su natural evolución en tanto proyecto de cosa, sino como parte de lo que en realidad hoy es "un proyecto".